En su libro “Mis investigaciones sobre el curso de la naturaleza en el desarrollo del género humano” podemos encontrar que el autor expone distintos valores humanos como que para alcanzar el pleno desarrollo en la educación hay que ir acorde con la naturaleza y la responsabilidad de cada individuo.
En el “Manual para Madres”, el autor:
Busca dar consejos a las madres de los alumnos, desde un contexto religioso, en su función educativa.
Realiza una reflexión sobre el papel de la madre en la infancia del niño, relacionando el apego con el afecto.
Habla sobre la importancia del conocimiento que el niño adquiere en la etapa infantil. Dice que el niño crea su propio pensamiento y le hace reflexionar sobre distintas cosas.
En las leyes del desarrollo podemos encontrar tres dimensiones, que son cabeza, corazón y mano. La cabeza constituye la construcción de ideas y reflexiones, la mano lleva a cabo la obra, y el corazón es el que genera los sentimientos y relaciones afectivas que nos permiten relacionarnos con los demás. Esto es así porque vivimos dentro de una sociedad, “es la interacción con el entorno lo que moldea al hombre”, e igualmente, “es el hombre el que moldea el entorno”.
Los docentes y los padres son piezas muy importantes dentro de este sistema, ya que pueden estimular la autonomía del niño o entorpecerla. El niño debe desarrollarse de forma íntegra en las tres dimensiones, “debe saber, saber hacer y saber ser.”
Hay que educar en igualdad, buscando un desarrollo íntegro de la persona y partiendo de los recursos y medios de los que el docente dispone. Los avances tecnológicos y científicos ofrecen mucha variedad de información y conocimientos que son de gran ayuda para la práctica del profesor y sus alumnos. La educación debe saber dar las herramientas necesarias para que el alumno construya su propio aprendizaje, conociendo sus limitaciones y desarrollando sus habilidades a partir de unas estrategias adquiridas construyendo así su conocimiento. Adquiere así sus propios principios, reflexión y crítica que le llevarán a tomar decisiones libres y responsables de manera autónoma. Hay que saber dar autonomía a los alumnos, dándoles estrategias y actividades como proyectos abiertos a nuevas estrategias que la fomenten.
En clase tratamos estos temas a través de un debate, que aunque no tuvo mucha participación, dejó en claro que hoy en día no se podrían aplicar al 100% estas teorías, sin embargo, sí que se empiezan a tomar ideas como adaptar las enseñanzas al ritmo natural y a las capacidades de cada alumno, buscar no sistematizar y racionalizar tanto la educación, y volver a modelos más liberales.
En mi humilde opinión, creo que estos modelos están muy bien porque fomentan la autonomía del niño, las distintas dimensiones de su aprendizaje...pero difiero de ellas en que los niños no son buenos por naturaleza, sino que se les corrige poco a poco para que puedan obrar bien, a pensar en los demás, a no ser egoístas… También creo que hay que permitirles desarrollar su aprendizaje de forma libre, pero no caótica. Hay que seguir un orden, una estructura básica de aprendizaje.
Como digo, creo que hay aspectos prácticos y muy positivos en estas teorías, pero otros que son básicamente inalcanzables y utópicos.
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