Para el calentamiento de esta clase jugamos a un juego en el que se dividió el aula en tres zonas por las que teníamos que ir pasando. Para poder pasar a la siguiente zona tenías que tocar a un compañero. Si por el contrario te tocaba un compañero a ti, tenías que retroceder una zona. El objetivo era llegar al otro lado del aula.
Después, para seguir con el calentamiento, hicimos un juego en el que dos personas tenían un cono naranja, siendo estos los que tenían que pillar, y por otro lado otras dos personas tenían un cono amarillo que era casa, es decir, ellos no podían ser pillados y la persona que le tocara tampoco. Sólo una persona podía estar “en casa”.
Una vez terminado el calentamiento, pasamos a realizar la actividad de esgrima. Antes de empezar la actividad, el profesor marcó unas normas que se tenían que cumplir durante toda la clase. Marcar normas es muy importante, porque así los niños saben lo que deben y no deben hacer para que el proceso de la actividad se realice de manera adecuada evitando, en la medida de lo posible, cualquier incidente. Algunas de las normas eran dejar el sable (churro de piscina) en el suelo cada vez que el profesor explicara algo nuevo o hablara, no dar a los compañeros en la cara, solo de rodillas para abajo... Después pasamos a la actividad principal, la esgrima.
En primer lugar, cada uno cogió un churro, que sería su sable. A continuación, el profesor preguntó cómo creíamos que era el saludo en esgrima y, en pequeños grupos debíamos pensarlo unos minutos. Con esta técnica fomentamos el trabajo cooperativo, y hacemos que nuestros alumnos/as experimenten entre ellos buscando una solución común desde lo que ellos mismos ya saben. Después el profesor preguntó si alguien sabía hacerlo, posteriormente nos lo enseñó y lo practicamos.
Antes de comenzar con las diferentes figuras de esgrima nos colocamos por parejas, repartidos por todo el pabellón.
Las figuras de esgrima que el profesor nos enseñó fueron: la bella española y ángulo recto. Comenzamos practicando ambas figuras y subiendo la complejidad de la actividad, pues el siguiente paso fue realizar más figuras en parejas y esquivarlas dando una vuelta, saltando…
A continuación, pasamos a realizar combates dónde únicamente podíamos tocar las piernas para hacer puntos y ganábamos el combate llegando a tres puntos. Una vez acabado el combate debíamos cambiar de pareja. El cambio de pareja no era algo que estuviera marcado, teníamos libre organización y autonomía a la hora de elegir nuestras parejas. Debemos destacar la importancia de ir subiendo el nivel de complejidad, pues no podemos comenzar haciendo combates si nuestros alumnos y alumnas aún no conocen la técnica, las diferentes figuras o las normas del deporte o actividad que vamos a practicar.
Por último, se introdujo la figura del árbitro en estos pequeños combates, para vigilar que el combate fuese justo, revisar que hiciesen el saludo y realizar una coevaluación.
En cuanto a la evaluación de esta unidad didáctica, en caso de hacer un examen, podríamos introducir una pregunta relacionada con esgrima, por ejemplo, haciendo que citen las dos figuras vistas en clase, de esta forma nos aseguramos que además de disfrutar de esta unidad didáctica han aprendido algo sobre el deporte, en este caso, la esgrima. En cuanto a la evaluación en clase, se llevará a cabo mediante la observación directa y sistemática, viendo la participación de los alumnos y alumnas y el interés que muestran durante la actividad. Además utilizaremos la coeducación, ya que pasaremos una ficha a los árbitros (todos deberán pasar por este rol), en el que él será el encargado de decir si han seguido los pasos adecuados: saludar al compañero correctamente, si han hecho alguna trampa, si han utilizado las figuras vistas en clase… Mediante este documento también podremos evaluar a nuestros alumnos y alumnas.
En educación primaria esta unidad didáctica la podemos dividir en tres sesiones con el objetivo de trabajar mejor los contenidos. En la primera sesión los alumnos pueden dedicarse a construir su propio sable, lo que ayudará a aumentar su motivación. En la segunda sesión aprenderán las distintas figuras y técnicas, y en la última podrán ponerlo en práctica.
Las preguntas que añadiremos en el examen teórico serán:
Con tus propias palabras, describe cómo se hace el movimiento de la bella española en esgrima.
Con tus propias palabras, explica cómo hacer el ángulo recto en esgrima.
Explica por qué es importante cumplir las normas de la esgrima, y de cualquier deporte en general.
Ficha que daremos a los árbitros para que evalúen a sus compañeros. Cada árbitro tendrá que marcar una X en la casilla que crea conveniente para cada contrincante: